Herramientas de accesibilidad

Ir al contenido principal

¡Soberanía de Datos… TUS datos deben ser TUYOS!

Publicado el en

Esta publicación fue producida por Josh Gowans, del equipo central de CiviCRM, y editada por Allen Shaw, de Joinery. ¿Estás explorando CiviCRM y quieres saber más?

Agradecimientos especiales a nuestros traductores:

Volver al inicio

Atrás en el año 2015, cuando empecé con CiviCRM, el lema de la marca era «Cultivando y Manteniendo Relaciones». Todavía se puede ver ocasionalmente.

Un año o dos después, empezamos a experimentar con diferentes lemas, uno de los cuales era  «Sé dueña de tus datos. Se dueña de tu impacto». Me gustó especialmente este, ya que reflejaba la esencia de una característica clave de CiviCRM: La Soberanía de Datos.

Pero, por muy profético que fuera en su momento, no prosperó.

Avanzamos hasta 2025 y el término «soberanía de datos» está recibiendo mucha más atención en el mundo tecnológico, por varias razones.

La primera; hay una creciente preocupación de que las grandes corporaciones tecnológicas estén inevitablemente entrelazadas con las estructuras de poder gubernamentales; y dependiendo de quién ostente ese poder gubernamental en un momento dado, diversos grupos comienzan a sentirse muy preocupados por esa interacción.

La segunda es, y creo que es bastante seguro decirlo; un conjunto de serias preocupaciones sobre el crecimiento desenfrenado de la inteligencia artificial.

Es cuestión de confianza

Podríamos considerarlas como preocupaciones separadas, pero creo que tienen algo muy importante en común: el riesgo de que se traicione la confianza.

Me explico.

Durante años, las grandes empresas tecnológicas nos han vendido un sueño en el que su tecnología mejora nuestras vidas, siempre y cuando confiemos en ellas lo suficiente como para permitir que sus productos se conviertan en el centro de nuestra vida cotidiana. Gestionan todos los detalles (y nuestra información personal); Disfrutaremos de la comodidad y la facilidad; asumiendo que nuestros datos nunca serán utilizados indebidamente en nuestro detrimento.

De esa confianza hablo. Esa confianza corre el riesgo de ser traicionada.

En Estados Unidos, donde la mayoría de estas empresas tienen su sede, han demostrado su disposición a adaptar sus políticas y procedimientos a las exigencias de quienquiera que esté al mando del gobierno en un momento dado. El poder del gobierno federal, y del Poder Ejecutivo en particular, para ejercer presión sobre estas empresas es simplemente asombroso, bajo cualquier administración.

En los años en que usted o yo apoyamos personalmente al presidente estadounidense en ejercicio, puede parecer fácil desestimar las acusaciones de abuso del poder ejecutivo, creer que la intromisión del gobierno en las actividades de las grandes tecnológicas es aceptable, o incluso necesaria.

Pero en los años en que creemos que el presidente es, en esencia, un incompetente que abusa del poder, dicho control se vuelve muy preocupante. Y, por desgracia, no siempre nos salimos con la nuestra a la hora de elegir al próximo presidente. Pero dejemos de lado por un momento la preocupación por el «abuso de poder gubernamental». Supongamos que ningún gobierno querría interferir en el funcionamiento de las grandes corporaciones tecnológicas. ¿Acaso confiaríamos entonces en que actuarán solo para beneficiarnos? Seguramente esperaríamos que siguieran intentando alguna cosa que nos perjudique:

  • Promoción de tecnologías para uso bélico;
  • Influencia en el discurso público distorsionando la información histórica y factual para favorecer sus propios intereses;
  • Fomento de conductas adictivas entre usuarios de todas las edades;
  • Remuneración abusiva e injusta entre ejecutivos y empleados;
  • Escribe aquí lo que quieras, seguro se te ocurre algún uso indebido de tus datos

Así que no se trata de si estamos de acuerdo con los que mandan en ese momento. Tarde o temprano, podemos esperar que las grandes corporaciones tecnológicas empezarán a hacer cosas que no queremos con los datos que les hemos proporcionado.

Pasa al frente la Soberanía de Datos

Por muy triste que sea, ver a empresas tan innovadoras ceder ante las inevitables presiones de la avaricia, me dan ganas de decir… ¡ejem… gracias!

Durante décadas, la comunidad del software de código abierto ha luchado por justificar su existencia frente al software propietario y su enorme influencia. Pero ahora, las grandes tecnológicas nos están ayudando a defendernos.

Porque si quieres transparencia total y control total sobre tu infraestructura tecnológica, las grandes tecnológicas lo dejan claro: no quieres que estén a cargo.

En cambio: tienes que ser dueño de tus datos.

Y eso es exactamente lo que obtienes con las soluciones de código abierto: control total de los datos, las funciones y la infraestructura que impulsan tus sistemas.

Si, por otro lado, no te importa que las grandes tecnológicas absorban tus datos y los conviertan en productos de cualquier forma que consideren que beneficiará a sus accionistas, puedes permitírselo. Lo harán con gusto y, a cambio, te darán acceso a algunas funciones prácticas, siempre que también les convenga a ellas.

Solo te pido que primero reconozcas lo que estás cediendo y lo que obtienes a cambio. Estás renunciando al control de tus sistemas y datos; no solo a la posibilidad de usarlos como desees, sino también a la de evitar que otros abusen de ellos a su antojo. Simplemente no tienes ni idea de cómo se están usando, con quién se comparten ni de cómo podrían usarlos en tu contra cuando el régimen (político o corporativo) al que están sometidas las grandes tecnológicas se vuelva en tu contra. Eso es lo que estás cediendo. Y a cambio, obtienes… bueno, comodidad.

No es un trato que recomendaría a nadie. Por eso estoy totalmente a favor de CiviCRM de código abierto y otras soluciones que promueven la verdadera soberanía de los datos. Por eso espero que tú también lo estés.